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Críticas a su obra

 

A lo largo del siglo XX la obra de René Guénon ha generado un importante debate, con apologistas y opositores de las más diversas formaciones.

 

Entre quienes han reconocido “activamente” el valor de su obra se encuentran los colaboradores de la Rivista di Studi Tradizionali de Torino, Italia, publicación que ha favorecido la difusión de los escritos de René Guénon en lengua italiana, teniendo a su cargo inclusive la traducción de muchos de los mismos.

 

Entre los opositores, pueden señalarse:

 

  • aquellos que, especialmente en el ámbito académico, como por ej. Umberto Eco, rechazan de plano sus premisas, métodos y conclusiones, por no considerarlas de carácter científico;
  • aquellos que, como Giuliano Di Bernardo, lo definen como un pensador francés “convertido” al Islam, un tradicionalista “reaccionario” o las dos cosas;
  • aquellos que, como Jean Daniélou por ej., critican a René Guénon por no considerar la aparición de Cristo como la “irrupción de lo sagrado que ha cambiado el curso de la historia”, y que rechazan las soluciones propuestas respecto de la iniciación (Sufismo y Masonería) en tanto que afirman el valor iniciático de los sacramentos cristianos y niegan la posibilidad de la realización metafísica, es decir de la superación de la distinción “Creador-criatura”;
  • aquellos que, como Julius Evola, considerando solamente el aspecto de “crítica de la modernidad” de René Guénon (reduciéndola sin embargo a una cuestión principalmente de orden socio-político), rechazan las soluciones propuestas tanto para la iniciación así como para diversas cuestiones de orden doctrinal, como por ejemplo la subordinación de la acción a la contemplación.
  • aquellos que fueron contemporáneos de René Guénon y que provienen del ámbito ocultista, seudo-esotérico o teosófico, tales como Paul LeCour o Gustave Bord. La respuesta de René Guénon a estos autores figura en obras como El Teosofismo: historia de una seudoreligión o Estudios sobre la Masonería y el Compañerazgo.

 

Otros autores aceptan parcialmente la obra de Guénon, con diferentes matices. Entre ellos se distinguen, muy sintéticamente:

 

  • quienes aceptan el planteo general pero rechazan la solución de la Masonería en favor de la del Sufismo (por ej. Michel Vâlsan y Titus Burckhardt);
  • quienes aceptan el planteamiento general de R. Guénon pero sustituyen la idea de “metafísica” por la de “unidad trascendente de las religiones”, reconociéndose en una “escuela” autodenominada perenialismo, cuyo origen reconduce al mismo Guénon (por ej. Frithjof Schuon y Martin Lings);
  • quienes, como Jean Reyor, aceptan algunas premisas pero, rechazando las soluciones propuestas para la iniciación (Sufismo y Masonería), formulan las propias (Catolicismo) en artículos “que complementan la obra de René Guénon”, en documentos “confidenciales” y en biografías firmadas por otros (como es el caso de “La Vida simple de René Guénon”); a menudo el tono y los métodos adoptados parecen configurar estos trabajos más como un intento por desviar al lector de las ideas expresadas en la obra de René Guénon, que como una serena confrontación en el plano intelectual.

 

 

Texto extraído de Wikipedia http://es.wikipedia.org .

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